Carrusel 1

Martin Donnelly era la brillante promesa de la Fórmula 1, destinado a la gloria con Lotus, hasta que el asfalto de Jerez en 1990 se convirtió en el escenario de su apocalipsis. A más de 260 km/h, su monoplaza se desintegró contra las barreras con una violencia tan dantesca que fue catapultado cuarenta metros, cayendo inerte sobre la pista aún atado a su asiento destrozado. Su corazón se detuvo dos veces y el mundo entero lo dio por muerto, llegando incluso a recibir la extremaunción; sin embargo, en un desafío sobrehumano a la parca y gracias a una heroica intervención médica en el mismo pavimento, Donnelly regresó del más allá. Aunque sus graves heridas le arrebataron el sueño de ser campeón, su impactante resurrección se convirtió en un sacrificio legendario que cambió para siempre la historia y la seguridad del deporte motor.